Sprski film (Srdjan Spasojevic, 2010)
Milos (Srdan Todorovic) es un actor porno retirado, felizmente casado con Marija (Jelena Gavrilovic), traductora y padre de un hijo que no llega a los diez años. Sin trabajo, Milos depende de su pensión y del trabajo de su mujer; por eso se ve tentado a aceptar una oferta que le propone una Lejla (Katarina Zutic) antigua compañera de rubro y ahora prostituta que le servirá de contacto para el financista de la película, el ominoso Vukmir (Sergej Trifunovic). Vukmir le propone a Milos un contrato para rodar una película pero sin que Milos sepa de qué se trata. Si Milos acepta, no tendrá que preocuparse nunca más por su situación económica. Empujado por su Marija y por la situación, Milos acepta. Pronto se dará cuenta que estará en medio de un film que pretende superar cualquier límite dentro del género pornográfico.
Filmada con la explícita idea de provocar rechazo o escándalo, Sprski Film tiene un comienzo interesante por lo inquietante de sus atmósferas (algo que pudo haber sido tomado prestado de Lost Highway (David Lynch, 1996), la tensa actitud de Milos y una exposición del sexo sin vueltas.
Pero la muy buena construcción de la primera parte, se ve arruinada por una resolución descuidada que también arruina los minutos de gore que están muy bien. La manera en que Milos reconstruye el vacío que separan los tres días que no recuerda es ilógica por la multitud de opciones que la película propone para la reconstrucción. Son tantas las rupturas del punto de vista que al final uno se pregunta si era necesario recurrir al gancho del desvanecimiento para generar un falso suspenso que retrase el clímax.
Pero más allá de esto, y a pesar de tantas provocaciones, la película tiene una mirada moralista sobre la pornografía que la emparenta con la también moralista 8mm (Joel Schumacher, 1999). La pornografía, parece decirnos el film, es una cosa de enfermos o perdedores, y caer en eso es peligroso (La esposa de Milos se excita con las película porno que filmó su esposo y parece que sólo por eso debe recibir un castigo que a todas luces es traído de los pelos más allá de las intenciones de su cuñado policía).
Srdjan Spasojevic (1976) parece haber pensado su película como un divertimento pasado de rosca para probar el límite de resistencia del espectador, algo que Gaspar Noé también se planteó con Irreversibe (2002), pero a diferencia de Gaspar Noé, Spasojevic pierde las riendas del relato al final y es así como ablanda el impacto de sus imágenes a pesar de sus excesos. Sin embargo, a diferencia de Gaspar Noé (pero está vez a favor del director serbio), Spasojevic se toma en serio lo que cuenta mientras que el otro juega con sus personajes.
Es así como pese a su empaque, Sprski film termina siendo una pelicula artificiosa y conservadora.








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